Clínica Saludable - Expert Medical Group | Radiofrecuencia
17834
page,page-id-17834,page-template,page-template-full_width,page-template-full_width-php,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-theme-ver-7.6.2,wpb-js-composer js-comp-ver-4.12,vc_responsive

Radiofrecuencia

radiofrecuencia-01

¿Qué es y cómo funciona la radiofrecuencia?

Las ondas de radiofrecuencia cumplen todos los principios de las ondas electromagnéticas y actúan en los organismos vivos de forma genérica.

El término radiofrecuencia (RF) se aplica a la porción del espectro electromagnético en el que se pueden generar ondas electromagnéticas aplicando corriente alterna a una antena. Su frecuencia corresponde a las ondas de emisión de las emisoras de radio y está comprendida entre los 100 kHz y 300 GHz.

La radiofrecuencia (RF) se encuentra entre la radiación infrarroja y de ondas largas; siendo el espectro de ondas aplicadas en medicina las comprendidas entre la onda media y la onda corta. (Figura 3).

La RF provoca un efecto calórico por la resistencia del tejido al paso de los electrones (ley de Ohm).

El grado del efecto térmico obtenido dependerá del tipo de onda de radiofrecuencia, la energía utilizada, el tipo de electrodo y el tejido tratado, siendo los tejidos con mayor resistencia (impedancia) al paso de la RF los que absorben mayor cantidad de energía.

Así la grasa subcutánea tiene 10 veces más absorción que la piel y por lo tanto es capaz de calentarse más.

Efectos cutáneos de las ondas de radiofrecuencia

Las ondas electromagnéticas mejoran la actividad de la bomba sodio-potasio de la membrana fibroblástica, estimulando la producción de nuevo colágeno, elastina y ácido hialurónico de manera natural.

Es el efecto térmico o de Joules, el responsable de que aumente su síntesis al estimular la formación de nuevos fibroblastos.

Aumenta la formación de proteínas de choque térmico, especialmente la HSP-47 (Heat Shock Protein-47), que interviene en el modelado del colágeno.

Así en los estudios histológicos realizados, se demuestran cambios importantes en la reestructuración del colágeno a partir de la sexta/octava semana posterior a la aplicación de la radiofrecuencia.

Existe además una mejoría de la circulación de la piel y tejido subcutáneo, con aumento del flujo sanguíneo capilar y, por tanto, de la oxigenación cutánea. Además, la aplicación de calor produce un efecto sedante, relajante y analgésico.

En el tejido adiposo la radiofrecuencia actúa sobre los adipocitos activando la enzima lipasa, degradando los triglicéridos, con lo que se liberan ácidos grasos libres y glicerol (lipólisis).

Por este motivo, una de las precauciones más importantes a nivel de tratamientos faciales es el evitar realizar el tratamiento sobre la bola de grasa de Bichat y sobre el párpado inferior, para no provocar atrofia de las bolsas de grasa perioculares.

En cuanto a la mejora de la flacidez, las evidencias sobre los efectos cutáneos de la radiofrecuencia muestran que al alcanzar temperaturas de la piel entre 39oC y 45oC se produce una estimulación del fibroblasto que favorece la formación de nuevo colágeno mientras que con temperaturas superiores a 45oC hay una desnaturalización parcial del colágeno existente con remodelado del mismo.

La radiofrecuencia actúa también sobre la celulitis; así, cuando se utilizan electrodos para una aplicación más profunda, se produce un calentamiento del tejido graso subcutáneo con incremento de la circulación local y efecto lipolítico entre 39oC y 45oC, mientras que con temperaturas superiores a 45oC hay evidencia de rotura de la pared adipocitaria.

El efecto sobre los septos fibrosos superficiales mejora significativamente la “piel de naranja”.

También se ha descrito un efecto beneficioso de la radiofrecuencia sobre la glándula sebácea, reduciendo la producción de sebo por lo que tendría un efecto beneficioso sobre el acné, que puede compararse con la mejoría que se consigue con algunos equipos de LASER o IPL.

Tipos de Radiofrecuencia.

radiofrecuencia

Monopolar: requiere un electrodo de retorno de mayor superficie que el electrodo de tratamiento y que se coloca alejado de este último asegurando una mayor penetración de la energía. Las ondas inciden perpendiculares a la piel lo que aumenta la densidad o intensidad de energía en el organismo

Bipolar: aplica ambos electrodos sobre la zona de tratamiento  estableciéndose el flujo de energía entre ambos. Es más segura, permite tratar pequeños volúmenes y solo penetra en superficie.

radiofrecuencia

APLICACIONES DE LA RADIOFRECUENCIA EN TRATAMIENTOS FACIALES. INDICACIONES Y TÉCNICAS COMBINADAS

Las principales indicaciones de la radiofrecuencia son a nivel facial, y pueden utilizarse en el ovalo facial, el cuello, el escote, las manos, etc.:

  • Flacidez cutánea
  • Laxitud de los párpados
  • Mejora la textura y grosor de la piel
  • Afinamiento de pieles gruesas y con poros dilatados.
  • Mejoría de granulaciones por implantes previos. Sobre esta indicación, es preciso apuntar que hay que tener especial cuidado si se desconoce el tipo de implante que lleva el paciente inyectado, los implantes permanentes suelen calentarse muy rápidamente y eso aumenta el riesgo de quemaduras. Pero así mismo la aplicación de la radiofrecuencia cuidadosamente sobre las granulaciones por implantes producen una mejoría en el aspecto de la lesión, pudiendo ser utilizado como alternativa para mejorar estas lesiones en pacientes que no quieren ser inyectados con los productos indicados a tal efecto (corticoides u homeopatía).

La Radiofrecuencia puede realizarse también en combinación con otros tratamientos, respetando las normas de seguridad, para mejorar resultados e incluso para potenciar los de la propia radiofrecuencia.

La combinación con los peelings químicos, u otros tratamientos fotosensibilizantes, se espaciará entre 3 y 8 semanas la sesión de radiofrecuencia.

El tiempo depende del ácido y la profundidad del peeling utilizado (a mayor profundidad, mayor tiempo de espera), así como del grado de sensibilidad cutánea que presente aún el individuo. Con esto disminuimos el riesgo de quemaduras en un altísimo porcentaje.

Si se combina con implantes de relleno o toxina botulínica, se realizaran estos entre 1 y 3 semanas antes que la sesión de radiofrecuencia, para no alterar las características químicas de los implantes con el calor de la radiofrecuencia.

La inyección de ácido hialurónico consigue un mejor y más rápido calentamiento de la dermis, comparado con las pieles muy secas y envejecidas.

Recientemente se ha publicado un estudio en el que se concluye, que no hay afectación de los productos inyectados al realizar radiofrecuencia inmediatamente después de dicha sesión, pero aún así nos parece más prudente espaciarlo.

Es importante advertir al paciente de los tiempos de mejoría tras la radiofrecuencia. Inmediatamente después, por el efecto piezoeléctrico, se produce un efecto flash en las zonas tratadas, que desaparece 24 a 72 horas tras la sesión.

La generación del nuevo colágeno ocurrirá entre 3 y 12 semanas tras la sesión, y los resultados pueden seguir mejorando hasta un año después.

La duración de los resultados depende de muchas variantes, como el estilo de vida del paciente, su calidad cutánea, la edad, la exposición solar, el hábito tabáquico y alimentario, entre otros. Suele ser mejor y más rápido el resultado en pacientes con poco fotoenvejecimiento y en varones.

La radiofrecuencia es uno de los tratamientos más solicitados por nuestros pacientes, tiene entre otras ventajas el ser seguro, no producir hematomas y permitir la reincorporación del paciente a sus actividades de manera inmediata.